Existen muchas personas a las que se les facilita el entendimiento, si se las explicas con lógica futbolera. Cuando la situación compleja se explica, ejemplificando con EL FUTBOL, es mejor.

Cuenta la historia que existió un equipo grande, que luego de una acumulación de malas temporadas donde peleó la parte de abajo de la tabla, provocó un fenómeno inédito en su vida institucional.

En este Club, sus hinchas estaban acostumbrados a muchos años (mínimamente UNA DÉCADA) a pelear campeonatos, jugar Libertadores. Festejar títulos y conquistas todos los años.

La cuestión es que luego que “PASARON COSAS” vino un cambio de dirigencia y comenzó una mala racha deportiva e institucional. Ante tal malaria de resultados, se comenzó a extrañar esas épocas de gloria y no se soportó el desconcierto y la amargura de sufrir partido a partido. La incómoda inestabilidad entre mediocres y malos resultados, era difícil de sostener.

El equipo tenia desequilibrios en algunas sectores, sufría mucho las pelotas paradas, le faltaba presencia en el área para definir, los volantes solo REMARCABAN precios, y LA PRESIÓN era solo tributaria.

Todas cosas que explicaban el funcionamiento y los resultados, pero todo para corregir dentro d ellos parámetros del juego.

Ante el descontento de la gente, en comisión directiva se decidió cambiar el técnico. Luego de varias discusiones y votaciones, en un mano a mano final, ganó la decisión de traer a uno nuevo. TOTALMENTE NUEVO.

Un DT con cero experiencias en fútbol, había dirigido básquet Amateur, y hacia un tiempo que se mostraba como alternativa, visitando los canales de Televisión, hablando del fútbol.

Se había decidido, NO DARLE UNA OPORTUNIDAD al ayudante de Campo del DT que estaba, que en los últimos partidos había logrado mejoras en el rendimiento, resultados, y prometía corregir algunas cosas claves sin destruir, ni hacer cosas raras. Prometía trabajar en definición y pelota parada, y aprovechar la pretemporada.  NO FUE ELEGIDO.

Por el otro lado, este NUEVO DT, Prometía una “REVOLUCIÓN FUTBOLÍSTICA”. Limpiar el plantel de camarilleros, implementar recetas tácticas rigurosas y novedosas, abogando resultados de siglos atrás, cuando recién se fundaba el Club, y en la liga jugaban solo 4 equipos.

Tal entusiasmo de los hinchas, en la previa sorprendió mucho. Marcaba, al parecer, que  nunca habían visto futbol.

El flamante elegido, ASUME y lo primero que hace es buscar apoyo en aquel vestuario que tanto había criticado. Puso de titulares a todos los camarilleros, y le dio la cinta de capitán a un volante de 46 años. El mismo que ya se había llevado puesto, por lo menos 3 técnicos anteriores, y que lo único que hizo siempre fue robarla en el club.

No pidió refuerzos, porque dijo que NO HABÍA PLATA y que el era especialista en hacer funcionar equipos sin jugadores de jerarquía.

Algunos socios y otros hinchas se siguieron entusiasmando en la previa del debut. Apostaban a su afán ofensivo y en la repetida LIBERTAD DE AVANCE de los delanteros, como clave para el funcionamiento del equipo.

Por otro lado, luego de la firma del contrato, solicitó tener poder de decisión sobre cosas que no le incumbían. Pretendió decidir sobre el nuevo DT, del equipo de Voley del club, y pidió pintar las paredes de la Sede de color violeta.

 La comisión directiva, lo miraba con los ojos abiertos, y no sabia que contestarle. Hasta que el abogado de la institución, le hizo leer una parte del Estatuto, y enojado, reculó en las pretensiones de SUPER DT.

Llegaba la hora de la verdad. Para las primeras fechas el equipo lo armó con un dibujo de  1- 2- 7.  Si. escuchó bien :   un arquero debutante con 14 años, un defensor central, petiso,  dos volantes, uno de ellos el capitán, y siete delanteros de área.

Ante la noticia, la mayoría de los medios se agarraron la cabeza. Otros, en cambio decían de que había que salir a atacar con tácticas de “SHOCK” porque de esa manera se jugaba al fútbol y se conseguían resultados, para terminar con la DECADENCIA de las campañas de las últimas décadas.

Pedían tiempo, y prometían que el funcionamiento iba a empezar a surgir en cuanto el equipo se adapte.

Las primeras cinco fechas, PERDIÓ POR GOLEADA, como se esperaba.

Todas las estadísticas de los partidos le daban en contra.  Como era de esperar, no generó TENENCIA. Acumuló delanteros RULETEROS esperando jugadas que nunca llegaron. Lo atacaron por todos lados y el arquero no agarró una. Catastrófico.

Los hinchas que entendían de futbol, no lo podían creer. Veían su futuro inmediato negro. Avizoraban un descenso ( DE CLASE O DE CATEGORÍA) sin posibilidad de evitarlo. Fecha a fecha, los números no le daban y preveían lo peor.

Igualmente existió el grupito de hinchas que se mantuvieron firmes y repetían  el discurso de que lo importante era AVANZAR CON LIBERTAD,  diciendo que recién iban pocas fechas y que había que esperar y dejarlo trabajar.

Los socios se amontonaban con reclamos en la sede del club. Los hinchas que bancaban el proceso, les preguntaban a los enojados, por qué no se quejaban cuando estaban a mitad de tabla, el año pasado.

Las fechas pasaron, cuando la barra fue a hablar con el plantel, fueron sacados a “cuetazos” por la policía y la seguridad privada del club.

Cada vez menos eran los hinchas que iban a la cancha a ver cómo su equipo se comía de a cinco o seis goles por partido. La Recaudación por venta de entradas, caía semana a semana. No existía ni ganas de comprar una gorrita, o una vincha, porque encima aumentaban todas las semanas a la par de goles recibidos. Los socios rompían el carnet. La amenaza al ORDEN INSTITUCIONAL era enorme.

Mientras el equipo iba en caída libre, el DT hablaba y decía que estaba pensando en sacar un volante para poner un octavo delantero. Se encerraba en su teoría, mientras perdía por goleada de visitante y de local con cancha vacía.

Los que lo eligieron, sostenidos en su EGO, querían que aguanten hasta el torneo que viene, que a esa altura seguramente las goleadas iban a ser menos abultadas y que capaz hacían un gol.  LA POBREZA futbolística crecía partido a partido.

Solo iban a la cancha los qué bancaban el proyecto calladitos y se retiraban contentos cuando perdían por solo tres goles. Hay que seguir bancándola, decían en los pasillos de la platea.

El desenlace de esta historia, no se los voy a contar, ustedes deben imaginárselo. Hubo días de incertidumbre, enojos, tristezas

El final abierto es incierto, p porque en el fútbol puede pasar cualquier cosa. Pero en el futbol.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *