Por Santiago Fernández

El Oficialismo festejó por muchos motivos.  El principal fue porque un poco, se creyó el clima devastador que los medios hegemónicos opositores plantearon desde las PASO para acá. Que «la piña» de Septiembre no los iba a dejar ni reaccionar.

Festejó, porque se veían gobernando  luego de otra derrota amplia en la provincia, se veía haciéndolo con la oposición empoderada y dando lecciones y hablando de transición, como lo hizo Macri en veda electoral.  Se veian tratando de apagar el incendió social sin agua en la manguera,  mientras la oposición se colocaba la servilleta en el cuello de la remera y agarraba los cubiertos de cara al 2023.

Por lo mismo que fue tan dura y sorprendente la elección de las PASO, es tan buena esta, para el gobierno. Por la expectativa.  Porque quieras o no, otra vez las sensaciones previas, y las escuetas mostraban otro panorama. “– festejemos si mantenemos la distancia de 4 puntos” me decía un allegado a un importante funcionario provincial.  

Ya se veían teniendo que pelearse con Vidal, porque como habían avisado, iban por la Presidencia de la Cámara de Diputados, para meterse en la línea sucesoria. ¿Vayan a saber que se pensaban?

Bueno, todo eso no pasó y no pasará, porque la remontada en Buenos Aires y en otras provincias fue importante. Permitió otro escenario muy distinto al imaginado.

Durante mes y medio, el panorama dibujado por los  periodistas de canales informativos, era desolador para el oficialismo. Se animaron a todo, para afianzar el voto bronca de su público, que lo mantuvieron y lo van a seguir teniendo porque lo alimentan por cadena nacional durante tres señales de cable y  los dos diarios de mayor tirada.

Pero del otro lado se hizo un esfuerzo de militancia muy grande, se llevó adelante un trabajo y una estrategia de campaña que dio resultado.  En principio se sellaron las mínimas fisuras internas , provocadas por la derrota en las PASO y por la discusión de visiones distintas dentro del frente.

Luego se alistó a los intendentes , para que en esta si, se pongan los botines y salten a la cancha. Con los Municipios y la militancia de  base,  se fue a convencer a aquel vecino que no había ido en septiembre, que el domingo tenía que ir a dar el apoyo al proyecto.  

Se le explicó uno a uno cual era la idea de recuperación económica y se les recordó que había enfrente. Y así fue como votaron  muchos ciudadanos más. La militancia en su territorio, y los candidatos recorrieron la provincia de Buenos Aires, hablando con empresarios, comerciantes, industriales y todos los actores, que van a ser el motor de la recuperación económica pos Pandemia.

Todo ese trabajo fue una ardua tarea, y  cuando un esfuerzo tan intenso, con tanta demanda desde lo mental,  lo físico y lo emocional,  tiene como consecuencias un resultado positivo. ¿Cómo no se va a festejar?. Cada uno elige que festejar. El Oficialismo se sacó un gran fantasma de encima, y es uno de los motivos de festejo.

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