Dieciseis. 16 años.. ahí comenzó mi historia con ese número ( el 16) . Mi viejo siempre decía que tenía que ser contador, me encantan los números, un 16 de septiembre allá por 2007, sábado, lluvioso, se fue el abuelo, el abuelo Juan. Un tipazo, con quién me hubiera encantado poder tener más charlas, pero yo siendo quien soy hoy.

El 16 iba a ser un agridulce número, pero que siempre me acompañaría. Un 16 de abril empiezo una relación hermosa, un 16 de mayo se me va mi viejo. Ya no me gustaban tanto los 16. La vida siempre pone las cosas en su lugar.

Hace un mes y un poco mas, el 16 de agosto, llegaba a nuestras vidas Benicio. Si, un 16, para ayudar a entender que todo lo que nos pasa es parte de nuestras vidas. Lo bueno, lo malo, lo feliz y lo triste.

Hoy Benicio, ese pequeño Legarto, bisnieto, nieto de esos gigantes que tuve la suerte de conocer cumple un mes.. un 16.. (quizá algunas personas pensaran que es solo un número. pero, como dice el principito:
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«Y cuando te hayas consolado (siempre se encuentra consuelo) estarás contento de haberme conocido. Serás siempre mi amigo. Tendrás deseos de reír conmigo. Y abrirás a veces tu ventana, así…, por placer…

Y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando el cielo. Entonces les dirás: «Sí, las estrellas siempre me hacen reír», y ellos te creerán loco. Te habré hecho una muy mala jugada…
Y volvió a reír»

Por Lucas Legarto, es su Facebook.

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